En el muro sur:
- Hay tres capas de pintura superpuestas: la parte más baja del muro es la más antigua, posiblemente del siglo XV, se muestra con líneas rojas. Los trazos oscuros sobre estos son una capa intermedia y la capa más reciente, de mediados del siglo XVI, es la pintura de la Batalla de Clavijo.
En el muro norte:
- Existe una montea o plano trazado sobre mortero en la zona de San Ildefonso. Corresponde a la intervención arquitectónica del siglo XVIII en la iglesia.
– El mortero nuevo más “rugoso” en la parte derecha del muro, encima de los restos pictóricos, hace destacar que esta zona del edificio es un relleno y no está compuesta de sillares planos como el resto del soporte del mural.
Se elaboró una propuesta integral de conservación y restauración que incluye la realización de los estudios previos, la redacción del proyecto técnico de intervención, la restauración de las pinturas y la documentación en la memoria final de todos los estudios y procesos realizados.
La intervención de restauración seguirá las siguientes fases:
La lectura de las pinturas está limitada por el estado de conservación de las mismas, muy fragmentadas y cubiertas por cal y suciedad.
La técnica de realización se componen de la aplicación de una capa de mortero de cal y arena a modo de base y un enlucido con granulometría más fina sobre lo que se trabajó la decoración polícroma con colores tierras, rojos y azules. Bajo todas las capas se puede ver restos de un mortero basal en el muro norte, más antiguo.
Los principales problemas de conservación en cuanto al soporte son la inestabilidad del mortero por la pérdida de adhesión al muro, eflorescencias salinas, colonización biológica y lagunas.
En la capa pictórica parcialmente cubierta por cal, existen desprendimientos y desgastes, disgregación de color y suciedad superficial.
La iglesia de San Vicenzo de Os Vilares conserva partes constructivas originales, como muros de la pequeña capilla que fue en el siglo XII, aunque fue reconstruida y modificada al largo de los siglos incorporando elementos diversos y mostrando actualmente un aspecto fundamentalmente barroco.
El ciclo pictórico mural de la iglesia estaba parcialmente descubierto de las capas de cal que lo taparon durante siglos y concentrado en los muros norte y sur de la nave, que es la parte más antigua conservada del inmueble. Quedaban restos de cal en parte del arco y mortero nuevo en las escaleras.
En el muro norte, el más completo, se puede ver la escena de la “Imposición de la casulla a San Ildefonso”: San Ildefonso está representado en el centro arrodillado sobre un pavimento ajedrezado y La Virgen aparece ricamente ataviada a la izquierda de la escena, junto con dos figuras que portan palmas de martirio, vírgenes mártires.
La siguiente escena, en la zona del muro más cercana al crucero, representa la “Lamentación sobre Cristo muerto”. Los personajes se distribuyen a los pies de la cruz, que se entrevé tras la cabeza de la Virgen María. Esta ocupa el centro de la escena, vestida con una toquilla blanca y un manto azul, con la cabeza inclinada y lágrimas en los ojos, y las manos cruzadas sobre el pecho. Dirige la mirada hacia Cristo que inerte aparece tendido en su regazo. A ambos lados de la Virgen pueden verse dos figuras femeninas que la acompañan entre lágrimas, están identificadas como María Cleofás y María Salomé. Son figuras nimbadas con aureolas representando su santidad. Los personajes masculinos serían San Juan y San José de Arimatea. En el muro sur o de la epístola a escena está identificada como un Santiago matamoros: La figura de Santiago muestra solo el cuerpo, el escudo que lleva, y blande una espada. Detrás de él dos figuras masculinas avanzan amenazantes.
Durante la intervención de restauración se obtienen datos muy valiosos para la comprensión de las pinturas de Os Vilares:
Antes de comenzar el trabajo en cualquier obra de restauración es necesario un estudio previo, minucioso, que recoja todo tipo de documentación fotográfica de inicio, pruebas y datos que ayuden a entender la problemática a la que nos enfrentamos los restauradores.
Con toda esa información, a la que se añade un informe histórico, se redacta un proyecto de intervención que expone los problemas de conservación de las pinturas y ofrece soluciones para su pervivencia durante muchos siglos más.
También se realizan multitud de mapeos que sitúan los daños o alteraciones sobre las ortofotografías de la obra, como este, en el que se pueden ver las pérdidas pictóricas del muro norte:
CREA Restauración ha sido la adjudicataria del «Servizo de restauración das pinturas murais da igrexa de San Vicenzo dos Vilares en Guitiriz (Lugo)»