Redacción del proyecto de intervención

Antes de comenzar el trabajo en cualquier obra de restauración es necesario un estudio previo, minucioso, que recoja todo tipo de documentación fotográfica de inicio, pruebas y datos que ayuden a entender la problemática a la que nos enfrentamos los restauradores.

Con toda esa información, a la que se añade un informe histórico, se redacta un proyecto de intervención que expone los problemas de conservación de las pinturas y ofrece soluciones para su pervivencia durante muchos siglos más.

En la fotografía de luz rasante observamos datos muy curiosos:
  • La técnica de aplicación de la pintura, pues se pueden ver en las texturas del mortero tanto los espatulazos con los que fue aplicada la masa, como los brochazos con los que se repasó alguna zona. Los restos de capas de cal superficial blanca nos dan una información clara: fueron aplicados con brocha.
  • La existencia de una montea: Esto es, los dibujos de una obra, que usaban los canteros para seguir las piezas que debían construir. En Os Vilares, hay un arco dibujado sobre las escenas policromadas.
En la fotografía ultravioleta se pueden observar sustancias orgánicas que manchan la obra en superficie, puesto que tienen diferente fluorescencia que la pintura.

También se realizan multitud de mapeos que sitúan los daños o alteraciones sobre las ortofotografías de la obra, como este, en el que se pueden ver las pérdidas pictóricas del muro norte:

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